Escuerzo de sangre negra
Maggie Petroni
Curaduría: Alfredo Aracil
10 de Septiembre - 23 de Octubre 2021
Escuerzo de sangre negra
Maggie Petroni
Curador: Alfredo Aracil
Ni escultura, ni pintura ni instalación: medioambiente: todo a la vez: lo que es abajo es arriba. TODO ES POSIBLE.
Escuerzo de sangre negra reúne las últimas máquinas de guerra que Magdalena Petroni ha armado contra el buen gusto y el esencialismo falsamente progresista del último arte rioplatense.
Un conjunto anti-fantástico de variaciones monstruosas y engendros hecho de derrames petroquímicos, cortes quirúrgicos, flujos asociativos de signos e íconos esquizofrénicos y aleaciones de metal y plástico.
Subiéndole el volumen a los latidos de la materia inorgánica que, desde el subsuelo de lo reprimido reclama su lugar en el apokalipsis que vivimos, Escuerzo de sangre negra diagrama un estado de inquietud sobre un fondo de belleza cruel e indiferente.
La exposición es un medio que hace pasar las ansiedades de nuestro devenir mutante, sin nostalgia por pasados cancelados y arcadias perdidas, en el disfrute de las infinitas posibilidades del presente.
Si desde el punto de vista de las máquinas cálibes que solo andan estropeadas, según Deleuze y Guattari, no tendría sentido establecer diferencias entre funcionamiento y formación, no tiene sentido detenerse a analizar los materiales y técnicas empleados por Petroni en función de su tradición o procedencia y, sobre todo, no se puede no hacer referencia a cómo tanto individual como colectivamente su carnalidad invita a acercarse mucho y frotarse contra ellas. Sacarlas de la galería y hacerlas parte del ecosistema de noches y mañanas con las persianas bajadas, que solo andan de manera sintética. En definitiva, funcionan porque estimulan el deseo.
Ahora bien, en este horizonte gótico de asombro permanente y realidades ni artificiales ni naturales, ¿son las máquinas parásitos de la energía vital humana? ¿O somos nosotrxs, lxs humanxs, quienes se alimentan de sus maquinismos?
Oro y amor en la noche encendida
Nacho Marciano
Fragmento extraído de los diarios íntimos de Roberto Jacoby
La verdadera fiesta sucede cuando hay un despojamiento de la identidad.
La danza y las sustancias buscan vértigo. El vértigo es un olvido o descentramiento del yo y de sus relaciones normales con el espacio y el tiempo, de sus distancias con los otros cuerpos.
La discoteca es un género de fiesta donde el vértigo se logra por música atronadora, luces (con funciones especiales) y drogas.
En la disco se refuerza un supuesto yo duro, inamovible, trabado.
La fiesta tiene que ver con quebrar la identidad. El alcohol o las drogas y el baile: juntar cuerpos. Vértigo. Olvidar quién es uno. Ser otro.
Circulación de identidades. Hacer locuras.